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Buenos Aires, Chicago

El compromiso de los inmuebles corporativos con el manejo del riesgo y la preparación para la emergencia, permanecen fuertes en el décimo aniversario del 11 de septiembre

La tecnología y las comunicaciones son críticas para mantener a los edificios y los usuarios a salvo


CHICAGO-BUENOS AIRES, 7 de Septiembre de 2011 – Los ataques terroristas del 11 de septiembre en los Estados Unidos cambiaron el mundo y a la industria inmobiliaria comercial junto con él. Mientras se conmemora el décimo aniversario, los profesionales de bienes raíces todavía están reforzando los cambios resultantes e integrando las mejores prácticas a fin de mantener a sus edificios y a los usuarios a salvo. De acuerdo a los expertos de gestión de propiedades de Jones Lang LaSalle, que trabajan para los propietarios más grandes de edificios comerciales de ese país, existe actualmente un profundo compromiso para mejorar la gestión del riesgo y la preparación para la emergencia, lo que ha sido acentuado por la tecnología.

“El impacto del 11 de septiembre llegó mucho más lejos, no sólo a niveles profundamente personales, sociales y políticos, sino que atravesó diversas industrias también,” dijo Dan Pufunt, Presidente de Gestión de Propiedades para Jones Lang LaSalle. “Para la industria inmobiliaria comercial, específicamente, estimuló un movimiento hacia una mayor gestión del riesgo y preparación para la emergencia como nunca antes.”

De acuerdo al análisis de la investigación reciente de Jones Lang LaSalle, el adelanto relacionado con mayores procedimientos y entrenamientos para el manejo del riesgo y la preparación para la emergencia han sido evidentes en todo ese país durante los últimos 10 años, pero serán aun más visibles en Nueva York en la medida en que Manhattan vaya transformándose en los próximos años—con 1.43 millones de metros cuadrados de oficinas nuevas Clase A que construyéndose entre 2001 y 2016, incrementando la cantidad de superficie en alquiler en los próximos cinco años. La nueva actividad en el mercado de alquiler tenderá a estimular cambios en las operaciones y procedimientos incrementando los estándares de seguridad.

“En resumen, creo que las actitudes de la mayoría de los administradores de propiedades y propietarios permanece en un alto nivel de seguridad luego del 11/9, pero el hecho es que muchos presupuestos de seguridad han decrecido a lo largo del tiempo,” dijo Mark Anderson, el Enlace con Seguridad Nacional y Director de Seguridad de Jones Lang LaSalle en Chicago. “Los propietarios de edificios y encargados necesitan entender la importancia de minimizar el riesgo y desarrollar planes de respuesta a la emergencia—y las herramientas pueden ayudar a un esmero consistente al mismo tiempo que se minimiza el gasto.”

La necesidad de proteger una propiedad se extiende ampliamente desde actos de terrorismo a elementos de origen natural tales como los recientes terremotos y huracanes. Anderson remarca cómo la tecnología especialmente ha propulsado el planeamiento del manejo del riesgo y la preparación para la emergencia  desde los eventos del 11/9 y esas inversiones ahora ayudan al tratamiento de todos los escenarios de desastre en inmuebles.

“Las mejoras en la tecnología han hecho ciertamente mucho más fácil asegurar los edificios,” dijo Anderson.

Todo desde los sistemas gestión electrónica del visitante que identifican los visitantes del edificio y su paradero, a sistemas de cámaras avanzados que van más allá de “vigilar personas” para otorgar funciones de alarma e incluso de identificación de paquetes sospechosos, han ayudado a mitigar el riesgo.
La tecnología ha avanzado incluso un paso más, ayudando a preparar para emergencias antes de que realmente ocurran. Por ejemplo, Jones Lang LaSalle ha desarrollado un programa de preparación para la emergencia llamado 4SIGHT que esencialmente crea un plan de continuidad del negocio para cualquier propiedad en su portafolios.

Los planes están basados en información específica para cada propiedad y en una variedad de escenarios de desastres potenciales. Porque el programa está basado en la web, en caso de crisis los usuarios pueden accederlo donde sea. Además, el programa sugiere ejercicios en los que el equipo de la propiedad y los usuarios pueden participar, para probar su respuesta en caso de un desastre. El programa también evalúa a la propiedad en su nivel de cumplimiento al plan de respuesta a la emergencia.

“No es una cuestión de “si” algo pasara; es una cuestión de “cuando” algo pasa y cómo los equipos de la propiedad están preparados para manejar esa situación, “dijo Anderson. “Esta tecnología nos ayuda a prepararnos mejor nosotros y nuestras propiedades para una crisis.”

A pesar del papel pivotante de la tecnología para mejorar el manejo del riesgo y la preparación para la emergencia, Anderson dijo que la tecnología creó además desafíos de seguridad, considerando la cantidad abrumadora de propiedades y medidas de seguridad a los que cualquiera puede acceder sólo vía internet.

“La tecnología no es la solución de todos los males,” dijo. “La seguridad necesita ser dinámica, en capas y multidisciplinaria. De esa manera, si la tecnología es puenteada, se puede esperar que el elemento humano de una operación de seguridad estará en condiciones de compensar lo que a la tecnología le falte.”
 
Acerca de Jones Lang LaSalle
Jones Lang LaSalle (NYSE:JLL) es una firma de servicios profesionales y financieros especializada en bienes raíces.  La compañía provee servicios integrales, prestados por equipos de expertos en todo el mundo, a clientes que buscan incrementar su valor mediante la adquisición, ocupación e inversión en bienes raíces.  Con ingresos en 2010 por más de US$ 2900 millones, Jones Lang LaSalle presta servicios a sus clientes en 70 países a través de sus más de 1000 bases operativas alrededor del mundo, incluyendo 200 oficinas corporativas.  La firma es líder de la industria en administración de propiedades e instalaciones corporativas, con un portafolio mundial de aproximadamente 167 millones de metros cuadrados.  LaSalle Investment Management, la división de inversiones de la compañía, es una de las más grandes y diversificadas firmas de gerenciamiento de inversiones inmobiliarias, con activos valorados en  más de US$ 45.300 millones.