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Buenos Aires, Singapur, Londres y Chicago

Las empresas buscan inmuebles puramente para recortar costos enfrentan mayores riesgos financieros y operativos

La encuesta mundial de JLL revela cinco riesgos y recompensas que enfrentan las compañías al equilibrar la recorte de costos con estrategias de mejoras en ingresos


​BUENOS AIRES, SINGAPUR, LONDRES Y CHICAGO – 16 de Mayo de 2013 — Durante mucho tiempo la estrategia fue la reducción de los costos empresarios, pero los inmuebles corporativos están dando vuelta la esquina y se están convirtiendo en sólidos generadores de productividad, con los CEOs empezando a recoger los frutos de la mejora de los ingresos, el valor de la acción y la performance de los empleados. Un nuevo informe de Jones Lang LaSalle (JLL) revela que las empresas que ven los inmuebles sólo como una fuente de reducción de costos a corto plazo, están incurriendo realmente en costos financieros y operativos a largo plazo.

El segundo informe bienal de JLL sobre Corporate Real Estate Trends revela los cinco riesgos inmobiliarios corporativos más importantes, incluyendo los posibles efectos negativos de la reducción de costos en la ventaja competitiva y la rentabilidad, los procesos de contratación, la falta de colaboración entre funciones y la falla en generar productividad.

La encuesta de 2013, que mide las percepciones de más de 630 ejecutivos inmobiliarios en 39 países, señala la prodigiosa presión bajo la que se encuentran los tomadores de decisiones inmobiliarias en la medida que 68 por ciento de los encuestados reconocieron la creciente demanda de los líderes de negocio de mejorar la productividad del portafolio inmobiliario.

“La crisis financiera global hizo escalar en importancia el tema inmobiliario para los CEOs como una palanca tangible de mejorar el crecimiento de los ingresos. Nuestra encuesta demuestra que más CEOs hoy se están dando cuenta que invertir en estrategias centradas en los inmuebles corporativos a largo plazo puede apalancar mejor sus activos inmobiliarios para mitigar los riesgos e incrementar la rentabilidad a largo plazo”, dijo John Forrest, Director Global y CEO de la unidad de Soluciones Corporativas de Jones Lang LaSalle en Asia Pacífico. “Si bien la reducción de los costos es tentadora, la sustentabilidad financiera y los beneficios operacionales se consiguen más a menudo cuando son consideradas en conjunto la reducción de los costos y la inversión en mejoras en los ingresos”.

JLL aborda los resultados de estas presiones mayores en su informe sobre Tendencias Globales en Inmobiliaria Corporativa, el cual detalla los cinco principales riesgos y recompensas a los se enfrentan los usuarios en 2013:

  1. El enfoque solo en el recorte de costos socava potenciales recompensas de inversiones orientadas a las mejoras de los ingresos.
  2. Los departamentos de compras impulsan alianzas con proveedores basados más en “precio” que en “valor”.
  3. La productividad del espacio de trabajo se calcula erróneamente en términos de costo por metro cuadrado, cuando su contribución al desempeño del negocio describe mejor su retorno.
  4. La colaboración entre RRHH, IT y Finanzas es una necesidad para mejorar los espacios de trabajo, sin embargo los “silos” continúan limitando los esfuerzos conjuntos.
  5. Comprometer la calidad de los inmuebles para entrar en los mercados globales de alto crecimiento es peligroso.

Para ver cómo estos cinco riesgos están afectando el futuro de los bienes raíces corporativos, vea un video interactivo y lea los siguientes resúmenes.

Riesgo Uno: El enfoque solo en el recorte de costos socava potenciales recompensas de inversiones orientadas a las mejoras de los ingresos.
Las estrategias de inversión en inmuebles y espacios de trabajo a largo plazo son muchas veces recompensadas con contribuciones significativas a la productividad y desempeño empresarial; sin embargo, las crecientes presiones en los equipos inmobiliarios para implementar recortes de gastos de corto plazo continúan socavando los movimientos más estratégicos. Los inmuebles pueden continuar sumando valor de productividad cuando las medidas de recorte de costos han seguido su curso, pero eso típicamente requiere inversión, y la resistencia corporativa al gasto de capital resultante es una barrera difícil de franquear. La encuesta de JLL revela que el 48 por ciento de los ejecutivos corporativos ven las restricciones financieras como su mayor limitación para agregar valor estratégico a sus negocios, mientras que el 34 por ciento también identifica la falta de datos y análisis eficaces (ver figura 1). Muchos carecen de las herramientas y entrenamientos para identificar, dar forma y ejecutar efectivamente las estrategias de negocio más amplias que podrían en última instancia brindar mayor en el negocio. Las empresas necesitan recalibrar sus funciones inmobiliarias lejos de los recortes tácticos y dentro de las estrategias de inversión.



Riesgo Dos: Los departamentos de compras impulsan alianzas con proveedores basados más en “precio” que en “valor”.
La tercerización de la gestión de inmuebles se está desarrollando rápidamente, y su recompensa puede ser una significativa contribución a la productividad, la innovación y la eficiencia de los bienes raíces. De hecho, en el 92 por ciento de las compañías encuestadas por el informe de JLL están practicando alguna forma de tercerización inmobiliaria. Con esto aumenta la participación de la función del departamento de compras en la elección del proveedor de servicios externo, con 68 por ciento citando involucración activa. Sin embargo, el 58 por ciento informa que, cuando se involucran, tienen limitado conocimiento de bienes raíces y su complejidad y podrían pasar por alto estas características en un proceso de contratación basado en el precio.

Riesgo Tres: 3. La productividad del espacio de trabajo se calcula erróneamente en términos de costo por metro cuadrado, cuando su contribución al desempeño del negocio describe mejor su retorno.
Muchos inmuebles corporativos se están reduciendo. Sin embargo, alcanzar mayor densidad no es lo mismo que alcanzar productividad, que es lo que el 96 por ciento de los encuestados están encargados de hacer. De acuerdo al informe de JLL, esta expectativa difícil de manejar prevalece ya que en el 72 por ciento de las empresas esperan que los bienes raíces impulsen la productividad del espacio de trabajo. Además, el 61 por ciento buscan la productividad de las personas, el 57 por ciento demanda productividad en el negocio y el 47 por ciento identifica el rendimiento de los activos como un generador de valor clave para la compañía (Figura 2).



En inmuebles corporativos se trata más la gente que de la propiedad, y la estrategia del espacio de trabajo debería centrarse más en cómo usar la propiedad para hacer a los empleados más productivos. La buena noticia es que el 67 por ciento sostiene que están haciendo avances en la medida que la calidad del espacio de trabajo mejoró los últimos tres años, demostrando un enfoque en la calidad por sobre las puras métricas de la utilización del espacio.  Al mismo tiempo, esta calidad se ha alcanzado junto con la eficiencia, con un 68 por ciento sugiriendo que la utilización del espacio también ha mejorado. Las métricas que ayudarán a mitigar este riesgo incluyen el cálculo de nuevos entornos de trabajo y los logros de los objetivos de negocio, aumento en las ventas que siguieron a la ejecución de una estrategia inmobiliaria u otras medidas de desempeño que directa o indirectamente vinculen las mejoras ambientales, reubicaciones y las inversiones de capital a resultados de negocio.

Riesgo Cuatro: La colaboración entre RRHH, IT y Finanzas es una necesidad para mejorar los espacios de trabajo, sin embargo los “silos” continúan limitando los esfuerzos conjuntos.
Alcanzar la recompensa de la verdadera transformación del espacio de trabajo requiere colaboración, cambio del estilo de gestión  y una real alineación de funciones cruzadas. Las estructuras formales de colaboración organizacional, tales como la administración o los centros de servicios compartidos, probablemente aumenten en la medida en que la productividad del espacio de trabajo crezca en  importancia como enfoque estratégico. Este cambio presenta una oportunidad para los equipos de bienes raíces corporativos para jugar un rol de liderazgo con socios como recursos humanos, información y tecnología y finanzas, y esa tendencia de colaboración se prevé que convertirá los bienes raíces corporativos en un servicio compartido integrado en los siguientes tres años. Mientras que solo el ocho por ciento de los encuestados indicaron que su función se encuentra actualmente contenida dentro de un grupo de funciones cruzadas o multifuncional, el 51 por ciento se identifica con el modelo de servicios compartidos integrados con finanzas. La recompensa por tal liderazgo puede mejorar la productividad del trabajador, del espacio de trabajo y del portafolio de propiedades.

Riesgo Cinco: Comprometer la calidad de los inmuebles para entrar en los mercados globales de alto crecimiento es peligroso
El crecimiento de las portafolios se prevé que sea más fuerte en los mercados emergentes del mundo que también tienden a operar de forma diferente que los mercados maduros bien conocidos por la clase ejecutiva. Muchos de los mercados emergentes con el mayor potencial de crecimiento operan con menos transparencia que los mercados maduros, así que el proceso de asegurar espacios requiere un acercamiento culturalmente inteligente y el fortalecimiento local a fin de aprovechar las oportunidades que mejor dan apoyo al crecimiento del negocio.

Casi uno de cada cinco encuestados reconoce que el desafío mayor que enfrentan los ejecutivos de bienes raíces es el riesgo de ser capaces de dar soporte a la expansión del negocio en los mercados de alto crecimiento y baja transparencia. La posibilidad de expectativas no cumplidas es alta y la falla en el desempeño puede dañar la reputación y el prestigio de su equipo de bienes raíces.

“Las compañías que aseguren los inmuebles adecuados en los mercados de baja transparencia y alto crecimiento estarán bien posicionadas para aprovechar la expansión económica mundial donde sea más fuerte”, dijo Dr. Lee Elliott, Director de Research de JLL en la región de Europa Medio Oriente y Asia (EMEA). “Nuestra investigación indica que el tiempo y los recursos invertidos en la plena comprensión de las dinámicas inmobiliarias locales en esos mercados tiene el potencial de alcanzar rendimientos empresariales significativos. Los ejecutivos de bienes raíces deben educar a sus líderes de negocio acerca de los aspectos prácticos de la construcción de plataformas en los mercados emergentes si esperan que su reputación en última instancia se mantenga o mejore”.

Se pregunta dónde se ubica su empresa? Descubra cómo su organización compara con sus colegas en áreas clave tales como planes de tercerización, estrategia de espacios de trabajo y capacidad de recursos. Responda cinco rápidas preguntas a través de la herramienta interactiva en línea y reciba una comparación instantánea de su respuesta dentro del resultado de la encuesta.

Para solicitar una copia complete del informe, visite www.jll.com/globalCREtrends o descargue una presentación del nuevo perfil de SlideShare de JLL. Los usuarios de redes sociales pueden participar en la conversación del futuro de los bienes raíces corporativos en Twitter usando #CRETrends.

Un líder en el campo de la tercerización inmobiliaria, el negocio de Soluciones Corporativas (Corporate Solutions) de Jones Lang LaSalle mejora la productividad en costos, la eficiencia y el desempeño de sus portafolios inmobiliarios locales, regionales y mundiales mediante la creación de alianzas de tercerización para gestionar y ejecutar un abanico de servicios inmobiliarios. Esta capacidad de prestación de servicios ayuda a las empresas a mejorar el rendimiento de su negocio, especialmente en la medida en que las compañías recurren a la externalización de de su actividad inmobiliaria como una manera de administrar sus gastos y mejorar su rentabilidad.

Acerca de Jones Lang LaSalle
Jones Lang LaSalle (NYSE: JLL) es una firma de servicios profesionales y de gestión de inversiones que ofrece servicios especializados en bienes raíces a clientes que buscan incrementar su valor mediante la adquisición, ocupación e inversión en bienes inmuebles. Con ingresos anuales de US$ 3.9 mil millones, Jones Lang LaSalle opera en 70 países desde más de 1.000 oficinas en el mundo. En nombre de sus clientes, la empresa provee gestión y tercerización de servicios inmobiliarios a un portafolio de propiedades de 241 millones de metros cuadrados y completó US$ 63 mil millones en ventas, adquisiciones y transacciones financieras en 2012. La división de gestión de inversiones, LaSalle Investment Management, cuenta con US$ 47,7 mil millones de activos inmobiliarios gestionados. Para más información, visite www.jll.com.