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Nueva York, Buenos Aires

Las ocho características compartidas por los Mejores Lugares para Trabajar

JLL revela los atributos comunes de los ambientes de trabajo de las empresas de alto funcionamiento


NUEVA YORK Y BUENOS AIRES 12 de junio, 2013– En un Mercado cada vez más competitivo, algunas organizaciones parecen siempre atraer y retener a los mejores y más brillantes. Estas organizaciones pueden parecer muy diferentes una de la otra, pero el equipo de “Lugares de Trabajo” de Jones Lang LaSalle (JLL) dice que éstas comparten ocho atributos que consistentemente fomentan la innovación, impulsan la productividad y aumentan los ingresos.

 “Los grandes lugares para trabajar no suceden por accidente”, señala Bernice Boucher, un miembro de la junta de estrategia para el espacio de trabajo global con responsabilidad para el continente americano. “Verdaderamente los lugares de trabajo exitosos comparten elementos comunes que vemos una y otra vez, incluso en culturas corporativas muy diferentes”.

“Una organización de alto funcionamiento crea una cultura compartida y un ambiente que apoya a su gente, refleja apropiadamente la forma en la que la gente trabaja en el siglo 21

 y alinea físicamente el espacio de trabajo a los objetivos de negocio”, dice Steve Hargis, director nacional y miembro del equipo de estrategia del espacio de trabajo global de Jones Lang LaSalle.

El equipo de estrategia del espacio de trabajo ha identificado ocho características compartidas por las empresas con entornos de trabajo de alto rendimiento:

  1. Un gran lugar de trabajo se basa en la colaboración. Crear una comunidad colaborativa de trabajadores con funciones cruzadas que quieran interactuar juntos para resolver desafíos es fundamental. La colaboración saca a la gente fuera de los silos, cambia la organización de la forma “yo” a “nosotros” y promueve una polinización cruzada de ideas que paga dividendos en retención y productividad de los empleados e innovación.
  2. Un gran lugar para trabajar refleja la marca de la compañía y está alineado con sus valores. Una misión compartida –no políticas específicas- crea una organización flexible y de alto rendimiento. Cuando la cultura es un fuerte reflejo de la visión del CEO, se crea un vínculo subyacente y se  fomenta un sentido de identidad. La productividad impulsa un fluir natural de los valores compartidos, creando ingresos y logrando ahorros.
  3. Un gran lugar de trabajo ofrece mayor capacidad de elección y autonomía. Cuando la gente tiene más opciones sobre cómo y dónde trabajan, se les posibilita elegir el espacio más productivo para la tarea en cuestión. Esto puede suceder si se cambia de un modelo de propiedad a un modelo de membresía con características vecinales no-territoriales que comprenden una variedad de áreas de trabajo, ambas individuales y en grupo, de concentración y de colaboración.
  4. Un gran lugar para trabajar es ágil. En una economía muy dinámica, siempre cambiante, las organizaciones que pueden adaptarse a las fuerzas del mercado y de la economía son exitosas – y aquellas que se basan en un modelo de trabajo flexible tienen la ventaja porque su cultura está conectada en la fluidez. La gente y la tecnología están en el lugar correcto en el momento adecuado, y esto impulsa la innovación dónde y cuándo es necesaria.
  5. Un gran lugar para trabajar tiene la capacidad de adoptar e integrar las tendencias en tecnología. Las organizaciones necesitan asegurar que tienen la infraestructura apropiada, ofreciendo la posibilidad de actualizar continuamente sin interrupción para el negocio. Como los empleados prefieren cada vez más traer su propio dispositivo (“BYOD” en inglés, de “bring your own device”), la empresa debe mantener sus redes, integrar datos y aplicar la seguridad apropiada.
  6. Un gran lugar para trabajar es un destino de elección. La configuración corporativa a través de destinos laborales puede proteger la identidad y el sentido de comunidad cultural de la organización. Si bien siempre serán necesarios los espacios de trabajo virtuales, estos no brindan el impulso cultural y la conectividad de un espacio físico compartido. Los grandes lugares para trabajar abarcan paradojas: equilibrio de los espacios de concentración con las áreas de colaboración, los espacios de reuniones formales con la interacción social, y la seguridad con la accesibilidad.
  7. Un gran lugar para trabajar crea una experiencia de alta calidad para sus empleados. Si los lugares de trabajo son aburridos, monótonos y poco inspiradores, la gente no quiere venir a la oficina, y consecuentemente puede rechazar las políticas que exigen tiempo presencial. Mediante la creación de ambientes en los cuales la gente quiere trabajar, se eleva la satisfacción del empleado, cae la rotación y cambian los comportamientos produciendo productividad e ingresos.
  8. Un gran lugar para trabajar integra la gente, la tecnología y el espacio. Cuando estos tres elementos trabajan juntos hacia objetivos comunes, pueden suceder grandes cosas. Los equipos integrados brindan un buen flujo de información, comparten la toma de decisiones y la asignación apropiada de recursos. Esto se traduce en la gente adecuada en el espacio adecuado con las herramientas adecuadas disponibles: una fórmula para el éxito.

Estos principios se explican con mayor detalle en el estudio recientemente publicado por JLL Encuesta Global de Inmuebles Corporativos 2013. La investigación muestra que el 73 por ciento de los ejecutivos de inmuebles corporativos entrevistados enfrentan grandes expectativas en torno a la mejora de la productividad del espacio de trabajo, mientras que el 62 por ciento sobre la productividad de las personas.

Un líder en el campo de la tercerización de bienes raíces, el equipo de estrategias de lugares de trabajo de JLL es un componente clave de su negocio de Soluciones Corporativas. Mediante la creación de alianzas para gestionar y ejecutar un gran rango de servicios inmobiliarios, los profesionales de JLL ayudan a mejorar la productividad en los costos, la eficiencia y el desempeño de sus portafolios inmobiliarios nacionales, regionales y globales. Esta capacidad de entrega de servicios ayuda a las empresas a mejorar el desempeño de sus negocios, particularmente en la medida en que las compañías se vuelcan hacia la tercerización de su actividad inmobiliaria como una manera de gestionar gastos y mejorar la rentabilidad.

Para más noticias, videos e investigación en Jones Lang LaSalle, visite nuestro centro de medios global http://www.joneslanglasalle.com/Pages/News.aspx.

Acerca de Jones Lang LaSalle
Jones Lang LaSalle (NYSE: JLL) es una firma de servicios profesionales y de gestión de inversiones que ofrece servicios especializados en bienes raíces a clientes que buscan incrementar su valor mediante la adquisición, ocupación e inversión en bienes inmuebles. Con ingresos anuales de US$ 3.9 mil millones, Jones Lang LaSalle opera en 70 países desde más de 1.000 oficinas en el mundo. En nombre de sus clientes, la empresa provee gestión y tercerización de servicios inmobiliarios a un portafolio de propiedades de 241 millones de metros cuadrados y completó US$ 63 mil millones en ventas, adquisiciones y transacciones financieras en 2012. La división de gestión de inversiones, LaSalle Investment Management, cuenta con US$ 47,7 mil millones de activos inmobiliarios gestionados. Para más información, visite www.jll.com.